Artxibo rtf
(48 - 2009ko Ekaina)

Y ¿ahora qué?: Posibilidades de actuación de ETA en el nuevo escenario

 

La composición del actual Gobierno vasco liderado por el PSE-EE y con el apoyo del PP puede abrir un campo para las actuaciones violentas al MLNV desconocido hasta la fecha, violencia que, por una parte incidiría en el cuestionamiento histórico por parte de este mundo de unas Instituciones surgidas de la Reforma y, por otra, intentaría ser encauzada para fortalecer la línea de masas de su Movimiento, en la creencia de que las acciones contra las actuales “instituciones cipayas” puedan ser entendidas por sectores incluso externos al MLNV.

 

Una vez consagrado el pacto anti natura entre el PSE-EE y el PP en Euskadi y dejando de lado las dinámicas propias de la lógica parlamentaria, cabe preguntarse sobre cuál va a ser la respuesta del conjunto de violencias del MLNV en esta nueva y aprovechable coyuntura, con unas Instituciones vascas en las que se visualiza con claridad el enemigo principal de la lucha revolucionaria del MLNV y contra las que dirigir una nueva fase de violencia “de respuesta” más justificable de cara a la base social de ese mundo, toda vez que la composición del actual Gobierno vasco evidencia a las claras su carácter “cipayo” y al servicio del enemigo principal (Estado).

Pero también hay que decir que en los meses anteriores al 1-M, la tendencia (agiriak con acusaciones graves, debate del Colectivo de Presos, acciones de KB contra Batzokis, acción contra EiTB, etc.) a nuestro entender iba situando a EAJ cada vez más cerca de ser objeto de una acción directa, sobre todo si se hubiera materializado efectivamente la posibilidad de pacto entre EAJ y PSE-EE.

En consecuencia, y en estas condiciones, el MLNV probablemente trate de atraer al nacionalismo en su conjunto a su línea de masas, esto es, que EAJ y EA se sumen a las iniciativas dirigidas a la deslegitimación de las Instituciones vascas que se vayan sucediendo y, al mismo tiempo, buscar la legitimación del entramado institucional alternativo dependiente de Udalbiltza y del Foro de Debate Nacional. De la decantación del nacionalismo dependerá, en buena medida, el trato que vaya a recibir por parte del MLNV en estas condiciones históricas concretas.

Ni qué decir tiene que un posicionamiento responsable y validador del marco institucional vigente conllevaría, a buen seguro, volver cuando menos, a los parámetros actuales de confrontación. Pero dicho lo anterior, también hay que tener en cuenta que si bien se alejaría en este momento la posibilidad de una acción directa de ETA contra EAJ, la denominada kale borroka puede servir como elemento “motivador” de la formación jeltzale. No hay que olvidar que antes de llegar al acuerdo de Lizarra, los bienes de EAJ-PNV se constituyeron durante varios años (entre 1996-1998) en objetivo preferente de las acciones de sabotaje de los grupos de choque del MLNV y, a pesar de ello, se llegó finalmente a la conformación de un frente unido abertzale visualizado como el acuerdo de Lizarra en septiembre de 1998.

Respecto a la violencia a aplicar a EAJ y si la decisión asumida en conjunto por el MLNV es que el TAV sólo se pude parar presionando a los cargos políticos -así se desprende del documento sobre el TAV del que se han hecho eco diversos medios de comunicación [1] -, y teniendo en cuenta que la movilización de masas y los sabotajes no han prendido la suficiente “mecha” en este conflicto, ETA podría también “hacer su aportación”  –ya ha actuado contra el empresariado- y atentar contra algún responsable político  a nivel municipal.

Primero contra cargos del PSE o PP, a los que se puede ejecutar “sin más explicaciones” y su pertenencia a un consistorio por donde pasa el TAV supondría un motivo más de cualificación como objetivo y, con posterioridad, quizás en un plazo no demasiado lejano, electos  de EAJ a nivel municipal dentro de las localidades y/o comarcas afectadas por las obras. No cabe duda que si ésto (atentar contra ediles o alcaldes de EAJ) se llevara a término, saltaría definitivamente por los aires una manera sistemática de actuar de ETA de las últimas décadas respecto a todos los objetivos, que es la de escalonar los atentados de “mayor a menor” rango acompasados con las campañas de descrédito y presión de la violencia de “baja intensidad”. Pero, lo cierto es que el conflicto del TAV no tiene el vigor que ETA y el MLNV desearían, con lo que se puede decidir acortar los tiempos.

Asimismo, también hay que dejar claro que ciertos perfiles dentro de EAJ podrían sufrir la violencia terrorista de ETA desde el momento actual (por ejemplo, toda persona que haya ostentado algún puesto de representación policial en el Departamento de Interior).

Pero es en el Gobierno vasco y en todo el entramado institucional dependiente del mismo donde al MLNV se le presenta un campo preñado de posibilidades, toda vez que va a ser la primera ocasión en la historia de las Instituciones de Euskadi en las que el poder va a ser ostentado por un partido-Estado con el apoyo de otra formación de las mismas características. No cabe duda de que ETA ha actuado en tiempos pasados  en contra de las instituciones vascas, por ejemplo atacando a políticos (hasta 6 intentos de asesinato del ex Consejero Atutxa a lo largo del año 1994, asesinato del parlamentario socialista Fernando Buesa en 2001, los numerosos artefactos explosivos contra Juzgados dependientes de la Administración autónoma, estudios precisos para atentar contra los miembros del Gobierno mediante disparo de arma larga desde edificios cercanos a Lakua en concentraciones silenciosas, etc.), pero su actual configuración puede hacer que, desde su punto de vista, una línea de actividad armada más contundente y más directa redunde beneficiosamente en la línea de masas del movimiento, entendiendo que atentados contra el entramado institucional “cipayo” van a ser comprendidos incluso más allá de su propia base social.

Evidentemente, este incremento en la cantidad y en la cualidad de presión violenta contra las instituciones vascas puede también verse mediatizado por la más que probable línea de relación existente entre el PSE y la izquierda revolucionaria, tratándose éste de un factor opaco para los observadores ajenos a la propia línea de interlocución pero que habrá de ser tenido al menos en cuenta. Lo que sí se puede afirmar es que, a pesar de la existencia presumible de esa línea de contactos, ésta ha de considerarse a modo de proceso dinámico, con lo que en el desarrollo del mismo y hasta que se fragüen los posibles acuerdos [2] ETA puede desplegar a plena potencia su violencia contra las instituciones.

En consecuencia, en esta etapa se pueden llevar a cabo atentados contra los buques insignia de esas instituciones (Lehendakari, Consejeros, Parlamentarios, las propias sedes físicas de las Instituciones), que, a pesar del nivel de protección que tienen, pueden ser no obstante atacadas. El ataque puede o no conseguir el efecto final deseado (eliminación física del objetivo), pero desde luego, el efecto propagandístico de un atentado de estas características resulta innegable y sus ramificaciones mediáticas totalmente aprovechables, tanto por el MLNV como por los poderes del Estado. Para los primeros como acicate e impulso del antagonismo contra el enemigo principal (Estado) y como elemento cohesionador de su propia base social. Para los segundos, reafirmación de su apuesta de pacto anti-natura y venta a la opinión pública de que ETA solo ataca a los no-nacionalistas, connivencia de fines entre ETA y el nacionalismo, etc.

En cuanto a cómo puede materializarse esa etapa de hostigamiento violento, las posibilidades son múltiples. En primer lugar, hay que considerar que el nuevo Gobierno vasco y sus apoyos han empeñado su palabra públicamente en el combate “efectivo” contra ETA y su intención de acabar con los denominados “espacios de impunidad”. Entre otros indicadores, la efectividad del combate contra ETA habrá que medirlo en resultados policiales y la policía que depende del Gobierno vasco es la Ertzaintza. La Policía vasca, bajo una dirección política socialista habrá de contar con las informaciones y apoyos que le han sido negados durante más de una década (posibilidad de actuar en el estado francés, informaciones aparecidas en los operativos desarrollados en suelo galo, etc.) para poder ser efectiva. Si el nivel de “agresión” de la Ertzaintza se incrementa, el nivel de “respuesta” del MLNV también. Llegados a este punto hay que señalar que la policía vasca ya estaba decididamente en el punto de mira de la banda en la  etapa anterior, con lo que sólo se puede esperar un aumento cuantitativo (más acciones y que las mismas sean efectivas) o cualitativo (en el sentido de buscar objetivos en el ámbito privado en el cual probablemente se relajen las medidas de auto protección respecto al ámbito laboral).

Pero no solo habría que esperar acciones contra los agentes policiales, sino también contra la dirección política de la Policía vasca, a la postre responsable de las acciones de ésta. En este punto hay que destacar el nivel de protección que por su cargo ostentan ciertas figuras (Consejero, Vice consejeros, Director), con lo que, si bien no sería descartable una acción espectacular contra los mismos, la organización terrorista podría optar por atacar a elementos de menor rango del organigrama del Departamento de Interior (menor protección) pero que, a en definitiva , son parte de la estrategia represiva del Gobierno.

Pero esta intención declarada de terminar con la impunidad de los terroristas y sus apoyos no sólo podría afectar a la policía encargada de combatir directamente a los mismos sino que las propias bases (militantes de base sin responsabilidades en la estructura de la formaciones) de los partidos que han realizado esa declaración podrían sufrir un aumento de la presión armada de ETA. El asesinato de Isaías Carrasco marca una tendencia preocupante que ha de ser observada y tenida en cuenta, puesto que en el caso del PSE-EE se ha bajado de atentar contra cargos (de mayor a menor entidad) a ejecutar delante de su domicilio a una persona sin responsabilidades actuales [3] . No hace falta comentar que el PP no ha sido objetivo de las acciones militares de ETA en los últimos tiempos  (la última acción contra un cargo del PP se lleva a cabo el 14/07/01 en Leitza,  contra el concejal de UPN Jose Luis Mugika Astibia), pero no hay que descartar la extensión también por la base de la violencia terrorista en esta formación política.

Otra de las instituciones insignia del cambio propuesto por PSE y PP es EiTB. Con el grupo de comunicación público vasco se pone de manifiesto una curiosa paradoja: por una parte, los adalides del cambio, socios en el actual Gobierno vasco insisten machaconamente en el escoramiento del ente hacia posiciones “pro etarras” o directamente es acusada de  “dar bola a ETA”, tal como afirmaba tras las elecciones el Sr. Basagoiti. Por otra, el mensaje de estos últimos años del MLNV en su conjunto ha sido demoledor respecto a la colaboración de EiTB en las labores de “apartheid político”, señalando ETA en varios de su comunicados graves responsabilidades y amenazas en caso de no modificar la línea informativa, amenazas que se materializaron el día 31/12/2008 con la voladura de la sede de EiTB en Bilbao.

En consecuencia, y en la medida que se vaya consolidando el cambio en la línea informativa al gusto de las formaciones constitucionalistas, también habrá de cambiar la cantidad y cualidad de la presión violenta del MLNV contra EiTB.

En este punto concreto resulta muy importante deslindar el campo de las acciones de sabotaje y el campo de las acciones de ETA. En el primero de ellos, hay que decir que la kale borroka ya ha atacado, sin demasiada constancia e intensidad en comparación con el trato dado a otros medios, objetivos relacionados con EiTB (unidades móviles, sedes, etc.) con lo que sería de esperar un aumento en los sabotajes contra este tipo de recursos, combinados con la presión individualizada contra trabajadores de este medio: sabotajes en su ámbito particular, por ejemplo, que ya han sido utilizados con anterioridad para presionar a profesionales de otros medios.

 Respecto a las posibilidades de actuación de la banda terrorista, hay que tener en cuenta que, tras el atentado del 31 de diciembre se “abre la veda” a las acciones contra las sedes del citado organismo. Pero, si se considera que los puestos de dirección de EiTB han sido asumidos por personas vinculadas al denominado “constitucionalismo”, no hay que descartar la posibilidad de acciones armadas directas de ETA contra estas personas o contra aquellos profesionales de la comunicación del grupo que se vayan significando especialmente contra la izquierda revolucionaria, esto es, atentados contra “las caras visibles del cambio” que proponen tanto el PSE como el PP. Tampoco sería éste un sector del todo novedoso para la banda, puesto que en la década de los 90 algunos profesionales concretos del medio fueron especialmente estigmatizados por el MLNV y, en algún caso concreto, la organización terrorista parece que disponía de datos precisos para llevar a cabo un atentado.

Otro de los estandartes del cambio ha de constituirlo la Consejería de Educación y las políticas dependientes de la misma. Además de que los puestos de responsabilidad de la citada Consejería van a entrar a buen seguro con honores en al campo de “los enemigos de Euskal Herria”, las posibilidades de realizar presión violenta (kale borroka, sabotajes) en los centros educativos también se halla abierta, con dos focos diferenciados: por una parte, los diferentes campus universitarios, que ya han conocido de sobra las tácticas de presión violenta del MLNV, línea de actuación que puede ser impulsada fundamentalmente por el efecto de agitación y propaganda que estos altercados suelen producir y más aún con el catalizador que supone para este tipo de dinámicas el denominado “Proceso de Bolonia”. Por otra parte, los diferentes centros de enseñanzas medias, más dispersos espacialmente y en los que, excepto en lugares concretos, las dinámicas del MLNV no han encontrado excesivo apoyo en el alumnado. Quizás en la actual coyuntura de “agresión” los estrategas de la revolución consideren que se dan las condiciones óptimas para la conformación de una masa crítica que cuestione y responda efectivamente a esta muestra de violencia estructural contra la juventud. Dejando de un lado las dinámicas de movilización, que a buen seguro tratarán de incrementar, quizás sea el momento para que los grupos de choque apliquen de manera más selectiva la presión violenta a ciertos responsables educativos de los centros o profesores que desde su punto de vista se hayan significado especialmente contra las iniciativas de la izquierda revolucionaria o “colaboren con entusiasmo” en la aplicación de las directrices bien educativas, bien de poner fin  a la impunidad de los que apoyan a ETA.

Lo que se pretende poner de manifiesto a través de esta pequeña reflexión es que las Instituciones vascas se pueden constituir en el actual momento histórico en el foco de la lucha violenta del MLNV, por cómo se han configurado (exclusión de la candidatura de la izquierda revolucionaria) y por los partidos-Estado que Gobiernan y dan apoyo al gobierno. No se debe olvidar el empeño histórico del MLNV en la deslegitimación del entramado institucional vasco y que ahora las mismas, más que nunca, visualizan al enemigo principal: el Estado.

 

José Ángel Iturriaga, Eusebio Inzunza

 

[1] Hay que señalar la torticera política de comunicación de los medios del Estado respecto al citado documento, atribuido por unos a ETA y por otros al entorno de la kale borroka, cuando en realidad se trataría de una planificación concreta del Movimiento Juvenil del MLNV (Segi) respecto al TAV.

 

2 Hay que recordar que en el último proceso de negociación conocido (Loiola), en un momento del mismo se alcanzarían acuerdos de “desmilitarización” bilaterales que incluían tanto la no detención de militantes de ETA como la “verificación” del cese de actividades de la banda, acuerdos que, todo hay que decirlo, ninguna de las partes respetó.

 

3 Esta posibilidad de atentar contra las bases del PSOE quedaba explicitada de forma contundente en el agiri de la banda publicado el 02/04/08 en los siguientes términos: “¿Acaso pensaban los militantes del PSOE que ETA , al ver que con toda impunidad, se torturaba, se detenía, se les imponía un castigo de por vida a los militantes vascos, se iba a quedar cruzada de brazos?”. Este comunicado ratifica la amenaza vertida contra la militancia socialista consolidando y proyectando hacia el futuro esta línea de actuación avanzada en la entrevista de ETA del 05/01/2008 y ratificada con el asesinato de Isaías CARRASCO