Artxibo rtf
(44 - 2008ko Martxoa)

LAS MULTIPLES PERTENENCIAS DE LA IDENTIDAD PNV-ISTA

LAS IDENTIDADES ASESINAS Y LOS ASESINOS DE IDENTITADES

Alderdikide del PNV.- Donostia

Amin Maalouf escribió un libro sobre las identidades asesinas con el mismo título. En él se constataba un hecho: La identidad de casi todo el mundo a lo largo y ancho del planeta está compuesta de diversas pertenencias. Una persona y un grupo de personas estás adscritas a más de un ámbito. Es la suma de estás adscripciones la que constituye su identidad de cada persona y de cada entidad. Las identidades se tornan asesinas cuando para la adscripción a un ámbito de pertenencia se exige la separación de los otros ámbitos de pertenencia de tal forma que toda la identidad de una persona quedé compuesta de una única pertenencia, y así, por la adscripción a esa pertenencia se esté dispuesto a sacrificar el resto de pertenencias, y hasta se está dispuesto a eliminar el resto de las personas que no se adscriben a nuestra pertenencia.

La identidad de un partido como el PNV está compuesta de múltiples pertenencias, pertenencias que han obligado a múltiples compromisos históricos. Afortunadamente, no tenemos entre nosotros quien defienda identidades asesinas, alguien así no podría estar en el PNV. Desgraciadamente, sin embargo, tenemos entre nosotros a auténticos asesinos de nuestra identidad peneuvista y JELtzale, y lo más sorprendente es que siguen estando en el PNV y de forma destacada, y desde luego, entiendo por mi parte que no deberían de estar en el PNV, cuando menos de forma destacada. Por todo ello me explicaré:

Sobre la inexistencia de identidades asesinas en el PNV digo: Nunca nadie de nuestro partido ha justificado la violencia de ETA. Nunca nadie de nuestro partido se ha negado a condenar un atentado de ETA y cada vez que ha habido un atentado de ETA la condena ha sido unánime siempre entre los distintos miembros de nuestro partido. Se podrá reprochar a algunos miembros, y sólo a algunos, que su firme condena no sea vea acompañada de una actitud de debida beligerancia hacia el mundo que la justifica. Eso y nada más que eso es lo que se podrá reprochar. De ahí que desde la portavocía de algún grupo político, el PP al que nadie le ha otorgado ninguna representación de las víctimas del terrorismo, alguien se atreva a llamar a nuestro partido y a su más alto representante en las instituciones el Lehendakari cómplice de ETA, es, a parte de una calumnia, un hecho inaceptable viniendo de quien hasta hace no mucho tiempo tenían en la misma portavocía a un señor que fue además Ministro del Interior y que hasta el día de hoy, como lo demuestran las declaraciones realizadas recientemente, se negaba a condenar el Franquismo porque, según él, representó una época en que la mitad de este país vivió con placidez. Esta gente en cualquier país democrático estaría en la cárcel por apologista de un régimen totalitario nacionalcatólico. Simplemente, y para confirmar esta afirmación, me remito a lo que le sucedería en un país como Alemanía u Holanda de hacer la misma afirmación respecto al régimen nacionalsocialista. Que a pesar de ello ni siquiera seamos capaces de llevarlos ante los Tribunales por semejante calumnia como la de complicidad, demuestra en cualquier caso la escasez de espíritu o la mala conciencia de algunos, y esto no puede ser.

 

 

 

Sobre la existencia de asesinos de nuestra identidad como PNV digo:

Que el Partido Nacionalista Vasco no es sólo un partido vasco nacionalista. Que su identidad esta compuesta de las siguientes múltiples pertenencias:

 

A.- En primer lugar esta la pertenencia al Club de quienes desde un humanismo defiende la soberanía individual como la única soberanía originaria de la que deriva las demás soberanías que se justifican sólo en la medida en que el ser humano se integra en estas otras estructuras. Ninguna soberanía nacional que predetermina el cuerpo ya sea de España o ya sea de una Euskal Herria puede anular la capacidad de autodeterminación que es el atributo individual de las personas en el que reside su libertad. En el acrónimo de JEL (Jaungoikoa eta Lege Zarra), el significado de Jaungoikoa la podemos ver concretado en el monumento a los Fueros de Pamplona donde literalmente se dice: Nosotros los vascos (como personas), no tenemos más señor que nuestro Dios; al extraño damos la bienvenida y hospitalidad, pero jamás soportaremos su yugo. Sabedlo vosotros, nuestros hijos. Hoy uno puede, si quiere, sustituir la referencia a dios por la de su conciencia de lo universalmente justo En cualquier caso, lo que se quiere destacar es que, esa J, es la expresión del sentido de la libertad de los vascos. Y libertad es capacidad de autodeterminación individual. Lege Zarra es Fuero, es decir Estatuto, y ellos han sido nuestra identidad tradicional. La pertenencia al Club de quienes defiende la libertad exige además diversos compromisos, tanto como dimensiones tiene la libertad: Exige respeto a las libertades clásicas como las de credo y expresión. Pero exige también el respeto de la libertades económicas que tan presentes han estado en nuestra tradición y por la cual no resulta aceptable que en nuestro partido algunos hayan dado la espalda a tanto empresario al que tanto se debe, empezando por el más grande que tuvo el partido en sus inicios y al que se le debe que el PNV haya llegado a ser lo que fue, RAMÓN DE LA SOTA. Y junto a estas libertades individuales se suman hoy en día otras nuevas libertades individuales con los que no nos tiene que avergonzar estar en primera fila por más que circulen por la otra acera. Está también el Club de quien desde el mismo humanismo defendemos la necesidad de garantizar un estatus de dignidad para la personas, no como una gracia sino como un derecho que implica un deber para la el gobierno de las instituciones, y a los discursos del LEHENDAKARI AGIRRE y los de MANUEL DE IRUJO me remito. żEllo porque qué? Porque la vida humana vale por ser humana no por ser vida. Porque nosotros no compartimos una filosofía Darwinista de la vida, porque la vida no es todo competir, porque la vida es vivir, y vivir es convivir y convivir es compartir: Compartir espacios con los que se conforma la ciudad, compartir vivencias con los que se conforma la amistad, compartir recursos como se conforma la solidaridad. Es el humanismo el que nos permite alcanzar a todos los derechos humanos, es el humanismo protagórico más puro, el que coloca a la personas y al ser humano como la única medida de todas las cosas. Cuando se está defendiendo todo esto se está defendiendo una ciudadanía. Se trata de defender el reconocimiento de una serie de derechos fundamentales inalienables y esto es lo primero que debe de defender un nacionalista democrático vasco. Se trata de defender un status básico que le permita tener garantizado una esfera elemental de de derechos individuales y que por ser universal le debería de servir para tener garantizado eso mismo donde quiera que vaya dentro de nuestro planeta. El PNV es un partido humanista, un partido que defiende la libertad y la dignidad de las personas y en definitiva el estatus que garantiza una Ciudadanía. Esta es nuestra primera y más elemental pertenencia Nosotros no somos un partido que admite clases ni castas, sólo somos un partido que admite libres e iguales a vascos y vascas.

B.- La democracia. Se trata de defender no ya sola la inalienabilidad de una serie de derechos individuales, si no el derecho social a participar en las decisiones que afecten a lo público para que dichas decisiones respondan a los deseos de la mayoría. Esto nos garantiza que donde quiera que nos instalemos no solo vamos ser respetados, sino que además vamos ser consultados y vamos a poder decidir e incidir en las decisiones. Y para que la democracia sea una realidad y no un espejismo para que los políticos sean unas trasmisores de los deseos expresados por la ciudadanía es necesario exigir a los políticos eficacia y honradez y tangibilidad de su quehacer. Esta es nuestra segunda pertenencia.

 

C.- La Centralidad. La institucionalidad. El orden como valor y consiguiente el respeto al principio de autoridad Porque la política se hace desde el gobierno de las instituciones, porque desde el gobierno de las instituciones se pueden llevar a cabo políticas que desarrollen el sentido de la ciudadanía en la que nosotros creemos. Que estamos obligados a hacer gestión desde las Administraciones locales pasando por otras instancias territoriales más elevadas. Porque no somos un partido con vocación de oposición. Porque la centralidad no es sólo una cuestión estratégica sino teleológica constituye un fin en si mismo en un partido que debe aspirar a ocupar los espacios en donde es posible concitar una equilibrio que conjugue los distintos deseos de nuestra sociedad. La institucionalidad, la centralidad y la apertura a todo tipo de gentes han sido una de nuestras señas de identidad más tempranas, desde la misma fundación del PNV y gracias personajes como Ramón de la Sota nos supimos abrir a la sociedad y las instituciones y comenzamos a gobernar este país. Porque creemos en el compromiso local y en la Administración Local como la mejor transmisora política de estos valores. Y para que exista una transmisión de valores es necesario la defensa del principio de autoridad. Creemos una de las mayores crisis que asolan a nuestra sociedad es la quiebra del principio de autoridad en la escuela, en la calle, en las familias y en la sociedad. Sin respeto no hay nada. Tenemos que volver a recuperar todos estos valores como sea.

D.- Ser europeísta. Se trata de defender el ámbito político que mayor garantía y proyección ha sabido dar a los citados derechos. Se trata de defender un ámbito político cada vez mayor tanto en contenido como en continente. En ningún lugar del mundo como en Europa existe la garantía inalienable de tal serie de derechos fundamentales. En ningún lugar como en Europa existe la posibilidad de trasladarse de un estado a otro distinto al de uno y sin embargo poder participar en las decisiones políticas de la ciudad en donde uno se instale mediante el reconocimiento del derecho al sufragio no sólo activo sino pasivo en las elecciones municipales. Se trata defender no sólo la consolidación de este ámbito sino el de su profundización, y de hacer de Europa un verdadero Estado-Civilización, un agente político internacional con voz propia y una sola voz. Se trata de defender no sólo este modelo para Europa, sino que además se trata de que el mismo constituya un modelo exportable a otros zonas del planeta, un mundo árabe, una Sudamerica unida, unos África negra unida de forma que puedan consolidarse en más lugares del mundo amplias zonas de libertad, justicia, prosperidad, y paz social compartidas. Ser vasco y universal, ser unibertzale.

F.- Ser nacionalista vasco. Se trata de afirmar una ideosincrasia positiva, la vasca. Nunca una afirmación de una idiosincrasia resulta posible a través de la negación de una ajena. Se reducimos el ser vasco a no ser español o francés estaremos sentado las bases para una identidad vasca vacía de contenido. No hay porque reñir una cosa con la otra. Ser vasco y euskaldun es además mucho más que hablar euskera, que disfrutar de la sidra y de los bertsos, es compartir una serie de valores como el respeto a la palabra, respeto por los mayores, el aprecio por las amistades labradas por los años, respeto al premio del trabajo y desprecio por el dinero ganado fácilmente. El nacionalismo trata de afirmar una actitud instrumental para garantizar nuestra ideosincrasia. La conciencia nacional se erige en este sentido como formula de articular una defensa colectiva de dicha idiosincrasia lo que se traduce en la autodotación de instrumentos institucionales diversos que permitan la consecución de esa defensa mediante el desarrollo de distintas políticas. Lo vasco constituye nuestro hecho diferencial peculiar ante el mundo, pero es solo una parte de nuestra identidad, porque no menos importante que nuestra identidad nacional es nuestra identidad política

Quiero pensar además que dichas múltiples pertenencias de nuestra identidad PNVista coexisten no a modo de yuxtaposición sino de prelación. Que nuestra identidad está hecha de capas que se superponen de forma que las capas de abajo sirven de base a las que superponen arriba.

Hay quien en cambio gusta de adentrarse en el esencialismo, y piensa que la forma de hacerlo es prescindir de aquellas capas en las que no reside supuestamente la esencia PNVista cual es la nacionalista. Que error! En la identidad de un partido como el PNV no existe una esencia, existe una consistencia, y esa consistencia la da la suma de cada una de esas capas en la que reside cada una de nuestras pertenencias. Quienes en su ánimo de hallar una esencia prescinden de estas otras capas atentan contra nuestra consistencia y debilitan nuestra identidad como PNV. A más partencias más consistencia como militante. Yo no soy un PNVsista esencialista soy un PNVista consistencialista.

En la dinámica de las partencias está la clave de nuestro éxito como partido. A más pertenencias con las que cuente nuestro partido, siempre que sean compatibles entre sí, a más gente seremos capaces de pertenecer. Habrá gente que tal vez sea poco nacionalista vasca, pero si resulta que de todos las fuerzas somos nosotros la única que aboga por constituir de Europa un auténtico estado con un parlamento que legisle un presidente electo y un ejercito, puede que nos vote a nosotros porque este mismo motivo. No estoy dispuesto a identificarme sólo como nacionalista vasco, porque esa una referencia que me sirve en mi tierra para defender la misma, mientras que las demás pertenencias me sirve fuera de aquí para dar cuenta de mis otros valores e integrarme allí donde quiera que vaya..

Escribí estas líneas el día siguiente al de un vil asesinato de un ex concejal socialista Ese concejal era alguien que participaba de la política municipal. Tenía que creer en ello, y en ello era uno de los nuestros, porque lo nuestro y entre nuestras pertenencias está creer en la política municipal, porque ello es algo en el que el PNV ha estado siempre en primera fila. Por ello es inaceptable tener que oír de algún destacado miembro de nuestro partido que para hacer polideportivos es algo para lo que no es necesario el PNV y que no puede constituir una prioridad en una campaña municipal y que lo que hay que generar es tensión en torno al monotema. Estos miembros del PNV que dice estas cosas y otras peores; estos que sólo practican un discurso nacionalista reivindicativo y son incapaces de articular un discurso proactivo; estos que son incapaces de desarrollar políticas constructivas; estos que son incapaces de salir de el inmovilismo en el que estamos sumidos, esto que olvidan que la medida del nacionalismo de un político son sus logros y que los demás son malogros; estos que en sus "jarrera-s y janzkera-s", no precisamente de guaperas, tienden a parecerse cada vez más a ciertos personajes de la izquierda abertzale con el que han malgastado tanto tiempo a tenor de los resultados para los imitados y los imitadores; estos que lo único que han sabido sumar son ceros a la izquierda en materia de autogobierno, eso sí, han sabido restar como nadie en tan poco tiempo toda una infinidad de puntos en credibilidad ganada con sangre y lagrimas por gentes de otra generación y reconocida hasta por nuestros enemigos nacionales, han dilapidado todo nuestro bagaje ideológico tan vanguardista en su día, han despreciado por completo todas nuestras relaciones que tanto prestigio y proyección internacionales nos supieron dar; éstos que son incapaces de sintonizar con las necesidades y oportunidades que se nos presentan en el siglo XXI y renovar el discurso; Estos popes del monotema que hacen olvido de las múltiples pertenencias que conforman la identidad PNVista son unos auténticos asesinos de la identidad del PNV.

Escribí estas líneas y envié un resumen a www.aberriberri.com y al día anterior de unas importantes elecciones. No iba a cambiar mi discurso en función del resultado. Tan malos como los esencialistas del PNV son los oportunistas del PNV a los que tanto desprecio tengo, esos que no se callan cuando políticamente deben hablar pero personalmente no les conviene, o esos que hablan pero que luego no se mojan cuando hay que dar batalla. Yo ya no me callo: No puede ser que estas personas sigan representando al partido si el partido quiere seguir representado lo que ha representado hasta hace muy poco en la sociedad vasca.

Nuestra crisis es una crisis de identidad. Esta crisis de identidad deriva del hecho de que algunos de nuestros miembros en la búsqueda de una supuesta esencia han hecho olvido de nuestras otras múltiples pertenencias que confieren consistencia a nuestra identidad PNVista.

Nuestra fuerza vendrá de la recuperación de nuestra identidad y la recuperación plena de nuestra identidad nos conferirá de nuevo de nuestra unidad. Por eso JELkide que la fuerza te acompañe, pero si por algún momento se aleja de ti y te deja en la oposición, donde quiera que estés, que nunca pierdas tu identidad porque sólo así podrá asegurarte de que pueda volver a estar a tu lado.

Un saludo en JEL